21/11/2008
Eva Tribiño, Subdirectora de Informativos Telecinco
"El talento en televisión no existe si no es compartido y si no es resultado del trabajo de muchos. Uno puede tener una excelente idea que se convierte en ingeniosa gracias a las aportaciones de muchos"
Trabajó como redactora en diversos programas como Informe Semanal, El Informal o 7 días, 7 noches, entre otros, y más tarde pasó a encargarse de la subdirección del programa Enfoque y en la actualidad de los Informativos de Telecinco ¿Cómo asume ese cambio? ¿Mayor responsabilidad?
Desde Informe Semanal hasta la subdirección de Informativos Telecinco han pasado más de trece años en los que he trabajado en muchos programas y muy diferentes. En cada uno he aprendido cosas distintas que me han ido aportando y formando en esta profesión. Cuando llegué a la Subdirección de los informativos tenía 34 años y el reto, como podéis imaginar, era grande, muy grande pero nunca tuve miedo ni inseguridad porque me introducía en lo que siempre quise hacer, información diaria, tocar la actualidad cada día.... El cambio lo asumí con ganas y supuso una gran responsabilidad para mí por lo que representaba.
¿Cómo es un día de trabajo en los Informativos Telecinco?
Como en cualquier redacción de informativos nunca se para. La tecnología nos obliga a trabajar no sólo para las diferentes ediciones de los informativos - Matinal, La Mirada Crítica y las ediciones de las 14:30 y las 21:00 horas - sino, también, para la página web, alertas de telefonía... así que, constantemente actualizamos la información. Somos tres subdirectores que trabajamos para las diferentes ediciones y supervisamos las noticias que se van produciendo en las diferentes áreas. Cada uno tiene áreas asignadas y, en mi caso, llevo directamente el área de reportajes de investigación.
Ha trabajado muchos años como reportera ¿Cómo recuerda aquellos años?
Mis años como reportera han sido los mejores de mi vida laboral porque descubrí la profesión y porque considero que es la forma más sólida de crecer dentro de ella. Ahora, dentro de la redacción, creo que mis años "haciendo calle" me permite conducir con una perspectiva adecuada el trabajo de campo que hacen otros. Sigo disfrutando del trabajo en equipo pero echo de menos descubrir - cada día - historias diferentes y poder contarlas.
¿Hay algún programa o trabajo realizado que lo recuerde de manera especial?
El informal fue un programa que se ha convertido en un referente en el mundo de la televisión. Aprendí a contar la actualidad desde otro punto de vista, con humor, algo muy, muy complicado de hacer. La línea entre el mal gusto y la ironía es tan fina que trabajar en un espacio tan brillante fue toda una lección de periodismo. Éramos todos muy jóvenes y el equipo de profesionales fantástico.
¿Alguna anécdota?
Son muchas y es complicado contarlas. En una ocasión, un entrevistado se resistía a contestar mis preguntas. Lo intenté una y otra vez porque no me imaginaba lo que podía pasar, hasta que descubrí que había algo en mí que le "ofendía". Se trataba de un árabe radical que por el hecho de ser mujer no me consideraba digna de recibir sus respuestas. Hay otras, más "surrealistas" y divertidas que se produjeron durante alguna investigación en la que tuvimos que utilizar la cámara oculta. Interpreté diferentes papeles y conseguí salir adelante en situaciones delicadas...
¿Qué supone que se reconozca el trabajo de las personas que están detrás de las cámaras?
El talento en televisión no existe si no es compartido y si no es resultado del trabajo de muchos. Uno puede tener una excelente idea que se convierte en ingeniosa gracias a las aportaciones de muchos. Los jefes más brillantes que he tenido eran, además, los más humildes y los que siempre han valorado y escuchado la opinión de los profesionales que trabajan para ellos. Porque la imagen de un presentador depende de las aportaciones de los miembros de un equipo, del periodista que muchas veces no aparece, de los técnicos - iluminación, sonido, realización - y de mucha gente que el espectador ni imagina. Por eso es un premio tan bonito, porque reconoce a los que están detrás de la pequeña pantalla.