16/11/2009
Carmen Domínguez, directora de "Españoles en el mundo"
"La televisión me ha parecido siempre un cacharro formidable, amo muchísimo este medio y pertenecer a una Academia que lucha por dignificarlo y ponerlo en valor ante la sociedad me parece un verdadero privilegio"
Carmen Domínguez es en la actualidad directora del programa de TVE
Españoles en el mundo y trabaja como productora ejecutiva para New Atlantis desarrollando diversos proyectos de ficción.
Su trayectoria profesional comenzó dentro de los Servicios Informativos de TVE como reportera, siendo en esa misma cadena, subdirectora de programas como Viéndolas venir y Metrópolis.
En 1990 se incorpora a Antena 3 TV, donde permanece seis años, primero como adjunta al Gerente de Programas de Entretenimiento y después, como Subdirectora de Programas de Ficción. En esta época pone en marcha series como
Ay Señor, Señor, Lleno por favor, Quién da la vez o
Al fin solos.
En 1996 regresa a TVE como Directora de Coproducciones y Nuevos Proyectos. Además, ha sido Directora de los Canales Propios de Vía Digital, Gerente de Canales Temáticos de Telson y Productora Ejecutiva de BRB Internacional.
En TVE comenzó como reportera y pasó por diferentes etapas hasta llegar a Directora de Coproducciones y Nuevos Proyectos. ¿Qué proyectos recuerda con más cariño?
Como es lógico, recuerdo con mucho cariño mis primeros tiempos en TVE, de la mano de Manolo Martín Ferrand, en el programa
Hora 15. Aprendí muchísimo de él y con él. Y luego también recuerdo de un modo muy especial los cinco años que estuve como Subdirectora de
Metrópolis, con Alejandro Lavilla. Me acuerdo que cuando mi madre vio por primera vez el programa, quedándose despierta hasta las tantas porque se emitía a medianoche, me dice al día siguiente:
"pero hija, ¿tú qué haces en ese programa mudo?"... Fueron unos años estupendos.
¿Qué recuerdos tiene de su etapa en Antena 3 como subdirectora de programas donde puso en marcha series de éxito como Ay Señor, Señor, Lleno por favor o Quién da la vez?
Antena 3 supuso para mí varias cosas. Por un lado, participar en el nacimiento de una televisión, lo que es una verdadera aventura. Me acordaba entonces de aquellos compañeros mayores que yo de TVE a los que siempre oíamos hablar de "los heroicos tiempos del Paseo de la Habana" y, de repente, yo me veía también así: viviendo tiempos realmente heroicos y apasionantes. Por otro lado, el hecho de empezar a ser "directiva" y, también, el descubrimiento del mundo de la ficción, que me apasionó desde el primer momento. Fueron años de aprender todos los días, de muchísimo trabajo también, de jornadas interminables y agotadoras pero, no sé, supongo que teníamos a nuestro favor la juventud y las ganas de crecer y de hacerlo lo mejor posible...
¿Qué crees que tiene de especial el formato “X por el mundo” para que esté presente en numerosas cadenas de televisión?
En realidad, no es un formato, es más bien un concepto de programa que combina diferentes fórmulas: el "ordinary people show", es decir, el programa de testimonios de gente normal y corriente, que en este caso tienen en común vivir fuera de España; el documental sobre países o ciudades donde se muestra la realidad de ese país y de sus gentes; y el programa de viajes que, en este caso, resulta especial porque ves los sitios a través de la mirada de unos españoles que han elegido vivir ahí y que te lo enseñan todo con mucho cariño y desde sus propias vivencias.
¿Cómo recuerda su etapa como vicepresidenta de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión?
La verdad es que fue todo una enorme carambola. Ignacio Salas me pidió que me presentara a las elecciones en su lista y, como todo el mundo sabe, es imposible decirle que no a Ignacio porque, cuando se lo propone, es inasequible al desaliento y puede pasarse horas al teléfono para convencerte de algo... Como eran listas abiertas, pensé que finalmente las urnas colocarían a cada uno en su lugar... pero salí elegida y, sinceramente, sentí un gran orgullo porque eran los compañeros los que me habían votado. Así que entré en la Junta directiva como vocal, responsable de las Relaciones Institucionales. Un par de meses más tarde, al fallecer la pobre Blanca Álvarez, Ignacio me ofreció la vicepresidencia que había quedado vacía... y ahí estuve seis años, de vicepresidenta junto a Mati Fernández Jarrín.
La televisión me ha parecido siempre un cacharro formidable, amo muchísimo este medio y pertenecer a una Academia que lucha por dignificarlo y ponerlo en valor ante la sociedad me parece un verdadero privilegio. Trabajé todo lo que pude durante ese período y, aunque al final estaba un poco cansada, guardo un maravilloso recuerdo de esa etapa.
¿Qué supone que se reconozca el trabajo de las personas que trabajan detrás de las cámaras?
Todas las personas que trabajan cobran por ello y ese es el reconocimiento fundamental. Lo que pasa en nuestro sector es que, aparte de cobrar, hay algunas (pocas) personas que tienen además eso que llaman "el reconocimiento del público", o sea, el éxito, la popularidad, la fama... Y para que eso se produzca, como sabemos todos los que estamos en este negocio, y como siempre dicen los famosos que suben al estrado a recoger un premio, tiene que haber detrás un enorme equipo de personas que trabajan todos los días dando lo mejor de ellos mismos. Así que está bien que un día en su vida sean estas personas que siempre están, estamos, detrás de las cámaras las que suban al estrado. Supongo que ese día tendremos que darle nosotros las gracias a los famosos por estar "delante" y recoger también todas las críticas...