20/11/2009
Fernando Navarrete Parrondo, Director de Medios de los Servicios Informativos de TVE
"La televisión es mucho más que lo que sale en la pantalla. El trabajo previo es esencial, pero la verdadera magia está en captar lo irrepetible, en saber mirar para que los demás puedan ver"
Fernando Navarrete Parrondo es el Director de Medios de los Servicios Informativos de TVE. Comenzó como ayudante de realización en 1984 y tres años después pasó a ser realizador de
Buenos Días, el primer programa matinal de la televisión en España. También, ha sido realizador de
Diario Noche, NoticIas en La 2, La 2 Noticias y Telediarios Internacionales. Junto a Pilar Miró realizó numerosos programas especiales como las bodas de las Infantas Elena y Cristina y el enlace del Príncipe de Asturias junto a Javier Montemayor. Ha sido el encargado de la modernización de los sistemas de producción en Torrespaña, con la puesta en explotación del mayor sistema de redacción digital en España. Además, se ha encargado de los cambios de imagen de los Telediarios y del Canal 24 Horas, sin olvidar el programa
Tengo Una Pregunta para Usted.
Desde la dirección de los Servicios Informativos de TVE se ha encargado de la modernización de los sistemas de producción en Torrespaña, entre ellos, de la puesta en marcha del mayor sistema de redacción digital en España. ¿Cómo fue ese proceso de modernización? ¿En qué consiste? ¿Cómo ha evolucionado?
Aunque muchas Televisiones en España habían pasado a elaborar sus informativos en redacciones digitalizadas, TVE no había dado el paso. En TVE, la redacción es muy amplia, no sólo la de los dos principales Telediarios, sino también la del Canal 24 Horas,
La 2 Noticias, Los Desayunos, En Lengua de Signos, Parlamento, Informe semanal, 59 segundos... El sistema admite 200 usuarios conectados simultáneamente, trabajando en diferentes minutados y emitiendo o grabando a la vez programas en diferentes estudios. Y todo ello, con la mayor de las seguridades, procurando que en ningún caso el sistema nos deje colgados en el momento más inoportuno.
Por suerte hemos podido capear los problemas típicos de una redacción digital, especialmente, compleja en nuestro caso. Ninguno de nuestros principales telediarios ha tenido que dejar de emitirse por un problema en el sistema, gracias a la profesionalidad de un equipo que ha sabido adquirir los conocimientos necesarios en un tiempo récord.
En cuanto a la evolución de la forma de trabajo no ha sido tal, ha sido una auténtica revolución. Seguramente muchos en TVE no son conscientes de ello, pero sin duda, ninguno de los usuarios del sistema puede ya imaginarse su trabajo sin las actuales herramientas. Sería como quitarles el móvil.
La evolución es la que vamos a dar técnicamente ahora a los elementos del sistema, que nos permitirán la siguiente revolución interna: la creación, no ya de una redacción digital en Torrespaña, sino la de una redacción global en España, con la creación de sistemas en cada CCTT, interconectando todos ellos. Será nuestro particular Internet.
¿Qué supuso para TVE, para la sociedad y para ti el programa Tengo una pregunta para usted?
Para muchos ha sido la piedra de toque, la demostración de que en TVE algo había cambiado. A veces es necesaria una buena guinda y
Tengo Una Pregunta para Usted es inmejorable en ese aspecto.
Personalmente, me ha permitido hacer televisión de forma directa, salir del despacho y volver al control de realización, que es donde más me gusta estar. También, una oportunidad de trabajar en un programa con mis amigos: Lorenzo Milá y Fran Llorente. Lo hemos hecho estos años con cada especial electoral, pero, aunque los resultados en estos programas han sido muy satisfactorios, el reto en cuanto a innovación era más limitado.
Tengo Una Pregunta para Usted era una apuesta mucho más en la línea de lo que conseguimos hace 15 años con
La 2 Noticias. Creo que nos ha rejuvenecido a los tres en cada una de las emisiones de este programa.
Para los espectadores es un soplo de aire fresco. Se demuestra que los datos de audiencia no tienen por qué estar reñidos con la actualidad política. La oportunidad de sentirse representado ante los que en realidad deberían representarnos. Y para ellos, para los políticos, una experiencia que seguro les enriquece. Un examen de verdad, un baño de realidad.
¿Qué has aprendido de tu padre, un maestro y referente de la realización en televisión?
No sé qué he aprendido, pero desde luego sí que he vivido en primera persona su pasión en el control de realización. Para mi, que desde niño he podido verle trabajar, el momento de la verdad, el directo en el control, era algo mágico y verle desenvolverse en él una gozada y un orgullo.
Comprendí que eso era lo que quería hacer y que la televisión es mucho más que lo que sale en la pantalla. Que el trabajo previo es esencial pero que la verdadera magia está en captar lo irrepetible, en saber mirar para que los demás puedan ver.
Si algo nos legó mi padre, como en la parábola, fue Talento a raudales y creo que todos los hermanos que nos hemos dedicado a este precioso mundo de la televisión lo hemos hecho enamorados de la misma y con la intención de no dilapidar nada de lo que aprendimos a su lado.
Seguro que tiene muchas anécdotas, ¿recuerda alguna?
Anécdotas, muchas. Algunas inconfesables, otras que no sé ni por qué recuerdo porque no tienen demasiado de especial. Pero sí hay una cosa que recuerdo mucho últimamente. Cuando era un niño, mi padre me llevó a un telecine donde tenían unos dibujos animados y escuché por primera vez el sonido acelerado al pasar la película a toda velocidad. En mi cole no sabía cómo explicar aquello porque entonces no existían ni los vídeos domésticos y lo más que teníamos algunos era un viejo proyector, sin sonido por supuesto.
En fin, no supe explicarlo y no me hicieron mucho caso. Lo que sí envidiaron todos mis amigos era que conociese al
Capitán-Tan, a
Locomotoro, a
Valentina, a los
Hermanos Mala Sombra...
¿Qué supone que se reconozca el trabajo de las personas que trabajan detrás de las cámaras?
Me parece fabuloso. Con el lógico pudor, me siento muy halagado de estar entre los premiados, porque conozco personalmente el trabajo de muchos de ellos. Sin duda, merecen el reconocimiento de la Academia, al menos con ellos han acertado.
Espero seguir dando motivos a quienes me han votado para que no tengan que arrepentirse. Y a los que no lo han hecho, darles alguna razón en el futuro para que sientan que no ha sido una mala elección.